Fuente imagen: ugc.kn3.net

Junxin Li, Ph.D., del Centro de Sueño y Neurobiología Circadiana de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, MD, y su equipo, informan sus hallazgos sobre las siestas en el Journal of the American Geriatrics Society.

A medida que envejecemos, nuestro funcionamiento cognitivo disminuye; Podríamos tener problemas para recordar nombres, olvidar dónde dejamos nuestras llaves, o tener problemas para aprender nueva información.

Para algunas personas mayores, la disminución del funcionamiento cognitivo puede ser más grave, lo que podría conducir a la enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia.

Los estudios han demostrado que ser activo, mental y físicamente, puede ayudar a mantener una mente aguda en la edad avanzada – pero ¿qué tal una buena siesta en las tardes?

Mejores habilidades mentales para los nappers moderados

El equipo informa que alrededor del 57,7 por ciento de los participantes informaron participar en la cena después del almuerzo, con una siesta promedio de aproximadamente 1 hora.

En comparación con los no nappers, los investigadores encontraron que los participantes que tenían una siesta moderada por la tarde se desempeñó mejor en las pruebas cognitivas.

Los nappers moderados también tuvieron un mejor desempeño cognitivo que los nappers cortos y los nappers extendidos. En promedio, las reducciones en las habilidades mentales de los no nappers, de los nappers cortos y de los nappers extendidos eran alrededor cuatro a seis veces más grandes que los de los nappers moderados.

El equipo observa que los sujetos que no tomaron siestas, siestas cortas o siestas extendidas experimentaron una disminución en la función cognitiva que es comparable a un aumento de 5 años en la edad.

Los investigadores destacan que su estudio es observacional, por lo que no pueden probar que las siestas de la tarde benefician directamente al funcionamiento cognitivo entre los adultos mayores.

Los resultados apoyan la hipótesis de que una siesta de duración moderada tomada después del almuerzo se asocia con una mejor cognición general. Los adultos mayores que no durmieron o durmieron más de 90 minutos (nappers extendidas) fueron significativamente más propensos que los que durmieron durante 30-90 minutos después del almuerzo (moderado nappers) a tener una menor cognición general después de ajustar los posibles factores de confusión aunque se necesitan estudios longitudinales con medidas objetivas de siesta para probar esta hipótesis.

Dejar respuesta