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Se cree que los Antioxidantes sirven para prevenir algunas enfermedades crónicas – como las enfermedades cardiovasculares y el cáncer – debido a su capacidad para proteger contra el daño celular. Una nueva investigación sugiere que un antioxidante común también puede proteger contra la enfermedad hepática grasa no alcohólica.

Los estudios han demostrado que una dieta rica en frutas y verduras puede ayudar a prevenir las enfermedades crónicas. Sin embargo, no es seguro si los antioxidantes mismos protegen contra estas enfermedades, o si otras sustancias en frutas y verduras lo hacen.

Una nueva investigación vincula un antioxidante en particular al riesgo de desarrollar enfermedad hepática grasa no alcohólica (NAFLD). NAFLD se está extendiendo cada vez más. En los Estados Unidos, el trastorno es la causa más común de enfermedad hepática, que representa el 75% de todas las enfermedades crónicas del hígado.

Investigadores de la Universidad de Colorado Anschutz Medical Campus se propusieron examinar si una dosis aumentada de pirroloquinolina quinona (PQQ) administrada prenatalmente en ratones obesos podría detener la progresión de NAFLD.

PQQ reduce la grasa del hígado

Como era de esperar, los ratones alimentados con dietas occidentales ganaron mucho más peso que los alimentados con dietas saludables. El PQQ suplementario, ya sea administrado antes o después del nacimiento, no tuvo impacto en el aumento de peso.

Sin embargo, el tratamiento con PQQ redujo tanto la grasa en el hígado como la grasa corporal en descendientes obesos. PQQ redujo la grasa hepática en ratones incluso antes de que nacieran.

“Cuando se les dio a las madres de ratones con obesidad durante la etapa del embarazo y la lactancia, encontramos que protegía a sus hijos de tener grasa hepática y el daño que conduce a NAFLD en la edad adulta temprana”, dice Karen Jonscher.

El PQQ se encuentra naturalmente en el suelo, el polvo interestelar y la leche materna. El antioxidante es crítico para el desarrollo en mamíferos, y también puede encontrarse en una variedad de alimentos vegetales, tales como soja, perejil, apio, kiwi y papaya.

Incluir PQQ en la dieta alimenticia de las madres embarazadas obesas, ha demostrado ser seguro en varios estudios en seres humanos, y sirve para reducir el riesgo de NAFLD en los bebés.

 

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